Woman, why are you weeping?
Llorarlo todo, pero llorarlo bien Oliveiro Girondo Hace poco leí en un blog una referencia a aquella pregunta que le dirige Jesús a María Magdalena, luego de la resurrección, cuando ella encuentra su tumba vacía: “Mujer, ¿por qué lloras?" El pasaje ya lo conocía, pero justo en ese momento lo vi de una manera clara, fue una revelación. Sucede con frecuencia, nos acostumbramos tanto a nuestras cotidianidades que ya no necesitamos de instrucciones para subir una escalera, ya no tenemos que pensar para tomar el camino que nos llevará a Mandala (bar); andamos como autómatas en la calle. Sin embargo, llega el día en que nos tropezamos subiendo una escalera; llega el día en que habiendo salido para el bar, llegamos a un parque y nos preguntamos para dónde es que iba yo . Llega el día en que nos levantamos con una pasión muerta, o deseando que por fin los sapos bailen flamenco. Pasa. Pasa tantas veces. Un día alguien se despierta despreciando a Gabo, y a la noche llora conmovida por el fu...