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En silencio

“Dejadlos; son ciegos guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo.” Mateo 15:14 ¿Alguna vez nos hemos detenido a pensar quién guía nuestros actos? Si nunca lo hemos hecho, este es el momento justo. Adelante. Quizás haya muchas opciones, pero hoy quiero centrarme particularmente en dos, dos opciones para vivir nuestra vida, para movernos con el mundo. La primera opción es cerrar nuestros ojos y escuchar atentamente. ¿Escuchar a quién? Escuchar a Dios; escuchar a nuestra voz interior; a ese más allá, para que estemos más acá. La segunda opción es aprender por imitación, mirar al prójimo y hacer lo que él hace, copiar su comportamiento y mimetizarnos con él. Vivir en el mundo. Ya desde niños escogemos la segunda opción. Nos dejamos guiar por el prójimo. Como en un ánfora vacía las personas del mundo vierten en nosotros todo su conocimiento, el conocimiento de la humanidad, todos los temores, las intrigas, las desconfianzas, las prohibiciones...

Gabo entre amigos

Muere García Márquez y con él muere toda una tradición de parrandas y literatura, de cigarros, tabacos, ron, lecturas y locuras. Ya se habían ido Alfonso Fuenmayor, Germán Vargas, Álvaro Cepeda Samudio; y los dos infaltables maestros Ramón Vinyes (El Sabio Catalán) y José Félix Fuenmayor. Todos ellos encarnaron el grupo de Barranquilla; literatos y borrachos, visitantes asiduos de libros y bares. Ahora en algún lugar estarán reunidos nuevamente, planeando nuevos proyectos descabellados como revistas, películas y cuentos inverosímiles. Pero donde quiera que estén reunidos en una Cueva celestial, la parranda será mucho mejor y más escandalosa, porque ya también podrán contar con otros amigos queridos que habían partido con anterioridad: William Faulkner, Ernest Hemingway, Virginia Woolf, entre otros. Como en una ocasión le dijera El Sabio Catalán a García Márquez, “no se preocupe, Gabito. Si Faulkner estuviera en Barranquilla estaría en esta mesa”. De la muerte de mi amigo García Má...

El artista en el trabajo

Hoy terminé de leer Jonás o el artista en el trabajo de Albert Camus. Un buen cuento. Un retrato sobre la vida de un pintor, desde el inicio de su prometedora carrera hasta su solitario ocaso, su lienzo en blanco. Algunos pasajes fueron de alguna manera como una cachetada en la mejilla, porque en algunos aspectos me contemplé a mí mismo, o contemplé a alguno de los que he sido y he llegado a conocer tan bien. La visión que tengo del artista ha cambiado mucho a través de los días. Por mucho tiempo fue Van Gogh mi artista favorito. Por muchas cosas. Por su dedicación al arte, por sus fantasmas, por su manera de vestir, por su talento: tanto para dibujar, como para pintar, como para escribir; por su sensibilidad, por su pobreza, por su locura, por su oreja. También podría hablar de un Beethoven. O de un Rilke. Las cartas a un joven poeta también fueron una revelación en su momento, y en muchos aspectos incluso hoy lo siguen siendo. Sin embargo, ahora no tengo una imagen muy clara de...

Te leeré como un buen libro

Te leeré como un buen libro. Escalaré por el inicio, Llegaré hasta tu nudo, Y me desenlazaré en tu desenlace. Como un buen libro, subrayaré tus pensamientos importantes. Cada idea que lea, aumentará mi caudal. Escribiré en tus márgenes mis acuerdos y desacuerdos. Como un buen libro, me inspirarás un sueño, Un viaje, una aventura, una idea, una ilusión. Como un buen libro, antes era uno, página a página soy otro. Como un buen libro, citaré tus dientes en el café. Mientras me vista en la mañana, citaré tu cigarrillo. Citaré la idea que da vueltas, Rueda que rueda en mí. Es posible que vaya a otros libros, Que me pierda en otros autores, Pero como un buen libro, volveré a ti. Como un buen libro, te leeré una y otra vez. La primera vez será un recorrido por tus hojas, Sin detenerme a esperar una brisa. Luego volveré. Habrá la lectura de tu nariz, Habrá la lectura de tu palma. Habrá la lectura de tu ombligo. Habrá la lectura de tu lom...

Memorias de una clase capitalista

He visto últimamente varias veces una anécdota que ejemplifica por qué no funciona el socialismo. Para aquellos que no la conocen, les presento el texto: http://quemarlosbarcos.blogspot.com/2009/08/por-que-no-funciona-el-socialismo.html En resumen dice lo siguiente, un profesor de economía decide enseñar a sus estudiantes por qué no funciona el socialismo, por medio de un ejemplo. Decide establecer una clase socialista en la que todos los estudiantes tendrían la misma nota, la cual sería el promedio de todas las notas. En el primer examen algunos estudiantes estudiaron muchísimo; otros, un poco; y algunos no estudiaron nada. Como la nota para todos fue el promedio, los estudiantes que estudiaron mucho no quedaron satisfechos, pues esperaban más; por el contrario, quienes habían estudiado poco quedaron satisfechos, pues no se habían esforzado. Para el siguiente examen, los que estudiaron mucho decidieron no estudiar tanto, pues igual no sacarían la nota que merecían. Los estudi...

Propósitos para el año 2014

Que no falten los propósitos para el año nuevo. 2014, ya escucho tus pisadas, estás tan solo a la vuelta de la esquina. ¿Qué desplegarás? Todo lo que involucra el futuro tiene su grado de incertidumbre, su probabilidad de materializarse; por eso nadie tiene la última palabra, ni siquiera el demonio de Laplace; hay un aleteo de mariposa en el aire, que luego se superpone a otro. Sin embargo, contra las fuerzas del destino, contra el aleteo de la mariposa, solo queda exponer la voluntad y la esperanza. Hago aquí una lista de cosas que quiero leer, ver o escuchar en el 2014. Quizás se cumplan, quizás no. Para el 2014, pienso ahondar en la obra del escritor Albert Camus, para lo cual me gustaría leer un buen número de sus libros. Pienso en las siguientes: La muerte feliz El extranjero La peste La caída El exilio y el reino Calígula El mito de Sísifo El hombre rebelde Como lecturas varias, dispersas, quisiera leer: Los hermanos Karamazov 1984 La prisionera La fugitiva...

Página del desasosiego

"El patrón Vasques. Me invade, muchas veces, inexplicablemente, la hipnosis del patrón Vasques. ¿Qué es para mí ese hombre, salvo el obstáculo ocasional de ser el dueño de mis horas, en un tiempo diurno de mi vida? Me trata bien, me habla con amabilidad, excepto en los momentos bruscos de preocupación desconocida en que no habla bien a nadie. Sí, pero ¿por qué me preocupa? ¿Es un símbolo? ¿Una razón? ¿Qué es? El patrón Vasques. Lo recuerdo ya en el futuro con la saudade que sé que habré de sentir entonces. Estaré tranquilo en una casa pequeña en los alrededores de algo, disfrutando de un sosiego en el que no realizaré la obra que ahora no realizo, y buscaré, para seguir sin haberla realizado, disculpas diferentes de aquellas con las que hoy me disculpo. O estaré internado en un asilo de beneficencia, feliz por la derrota absoluta, mezclado con la gentuza de los que se creyeron genios y no fueron más que mendigos con sueños, y junto a la masa anónima de los que no tuvieron poder p...